Dossier
Neuronas humanas que computan: qué hace Cortical Labs, y de quién son esas células
Actualizado el 23 de agosto de 2026
Estado actual
El campo tiene un producto en el mercado, una base experimental publicada en revistas de primera línea y un vacío regulatorio que sus propios pioneros consideran un riesgo. Las guías internacionales vigentes dejan la investigación con organoides cerebrales fuera de la supervisión especializada, y la única barrera de entrada la pone la propia empresa vendedora: exigir a sus compradores aprobación ética para líneas celulares nuevas. Es una convención de una compañía, no una regla de la industria.
Este dossier separa a propósito dos preguntas que la cobertura mezcla. La de la conciencia —¿hay algo que se sienta al ser este cultivo?— está genuinamente abierta y no la vamos a resolver acá. La del consentimiento —¿de quién son estas células y quién decide qué se hace con ellas?— no requiere resolver la primera: es contestable hoy, con las herramientas del derecho y la bioética que ya existen, y sin embargo es la que menos atención recibe.
Lo que efectivamente ocurrió con el Pong
El experimento fundacional se publicó en Neuron en diciembre de 2022, firmado por diez autores de Cortical Labs y colaboradores, entre ellos Karl Friston, el neurocientífico que formuló el principio de energía libre. El montaje —bautizado DishBrain— conectaba un cultivo de neuronas humanas y de ratón a un array de microelectrodos que traducía la posición de la pelota en estímulos eléctricos, y la actividad de las neuronas en movimiento de la paleta.
El cultivo mejoró su desempeño con la práctica. No "aprendió a jugar Pong" en el sentido en que lo haría una persona: mejoró la tasa de devoluciones dentro de un entorno simplificado, en una escala de tiempo de minutos. Eso es menos espectacular de lo que sugiere el titular y más interesante de lo que sugiere el escepticismo: hubo adaptación medible a la retroalimentación, que es exactamente lo que el marco teórico de los autores predecía.
El título del paper contiene la palabra que arrastró el debate: sentience. Es una elección de los autores, no un hallazgo, y conviene tratarla como lo que es —una interpretación teórica dentro de un marco específico— y no como una conclusión establecida del experimento. Este medio la reporta; no la suscribe.
Vale registrar también cómo se manejó el equipo: antes de publicar consultaron a un especialista en ética y dejaron el trabajo casi un año en un servidor de preprints para recibir crítica de la comunidad. Es más transparencia de la que suele haber en anuncios de este tipo.
El producto: 800.000 neuronas con lista de precios
En marzo de 2025 la empresa presentó el CL1, que describe como el primer computador biológico desplegable por código. Cada unidad contiene unas 800.000 neuronas humanas cultivadas en laboratorio, reprogramadas a partir de muestras de piel o sangre de donantes adultos, dispuestas sobre un array de electrodos que lee y estimula en ciclos de retroalimentación de menos de un milisegundo.
Las células viven hasta seis meses, sostenidas por un sistema de soporte vital que les entrega nutrientes, controla la temperatura, filtra desechos y mantiene el equilibrio de fluidos. La máquina no necesita un computador externo: es una unidad de procesamiento biológica autónoma.
El modelo de negocio es la parte que menos se comenta y más dice sobre el estado del campo:
| Modalidad | Precio |
|---|---|
| Unidad individual | US$ 35.000 |
| En rack de 30 unidades | US$ 20.000 por unidad |
| Acceso remoto a cultivos de la empresa ("wetware como servicio") | US$ 300 semanales |
Las primeras 115 unidades se anunciaron para el segundo semestre de 2025. Los usos que la empresa propone son de investigación: neurociencia, descubrimiento de fármacos, pruebas que hoy se hacen en animales.
Una nota de procedencia que corresponde hacer: el artículo académico que describe el CL1 como plataforma está firmado por Brett Kagan, y su propia declaración de conflictos de interés indica que trabaja en Cortical Labs y posee acciones de la empresa. No invalida el trabajo —la declaración es justamente lo que corresponde hacer— pero es información que el lector merece tener al evaluar las afirmaciones.
La pregunta que casi nadie hace: de quién son estas células
Aquí está el hueco que este dossier quiere subrayar. Un artículo de Nature de 2026 lo plantea sin rodeos: la biocomputación funciona con neuronas corticales humanas, y el campo ha desatendido el problema del consentimiento.
El asunto no es que se hayan tomado células sin permiso. Es que el permiso que se dio no contemplaba esto. Alguien donó una muestra de piel o de sangre para investigación biomédica hace años, cuando la biocomputación comercial no existía como posibilidad. Sus células fueron reprogramadas, se convirtieron en una línea celular, y esa línea sigue viva y trabajando. El consentimiento informado supone saber a qué se consiente, y nadie puede consentir un uso que todavía no ha sido inventado.
De ahí salen tres problemas concretos que el artículo identifica:
- La revocación se vuelve imposible con el tiempo. Pasados los años, y especialmente si el donante murió, no hay forma de saber si habría aprobado los experimentos a los que hoy contribuyen sus células. Y hay investigación que muestra que a algunos donantes sí les importa: quieren saber para qué se usan sus tejidos y quieren poder retirar su consentimiento si no están de acuerdo.
- El salto hacia lo comercial no biomédico. Un donante puede haber aceptado contribuir a la investigación médica y encontrar muy distinto que sus neuronas terminen haciendo reconocimiento de voz o de rostros para una empresa. Ese salto es exactamente el que la existencia de un producto en venta habilita.
- No hay a quién reclamar. Las guías internacionales de referencia en investigación con células madre dejan a los organoides cerebrales en una categoría exenta de supervisión ética especializada. La empresa exige a sus compradores aprobación ética para líneas celulares nuevas, lo que es razonable — pero es la política de una compañía, no una norma que obligue a la industria.
La propuesta que se discute en la literatura es construir mecanismos de consentimiento retrospectivo, o de revisión ética cuando volver a preguntar ya no es posible. Ninguna de las dos cosas existe hoy de manera sistemática.
¿Y sienten algo? El estado real de esa discusión
Conviene decir primero lo que no está en disputa: nadie sostiene que un cultivo de 800.000 neuronas tenga una vida interior comparable a la de un animal, y menos a la de una persona.
Lo que sí se discute es si descartar la pregunta está justificado. Quienes piden mantenerla abierta señalan que los tres motivos habituales para cerrarla —complejidad estructural limitada, ausencia de integración corporal, nula interacción con un entorno— se están erosionando: los cultivos crecen, se conectan a cuerpos simulados y reciben retroalimentación del mundo. Justamente lo que hace un DishBrain.
Quienes la consideran cerrada por ahora responden con anatomía: los organoides corticales actuales no tienen nociceptores —las terminaciones que detectan daño—, ni integración sensorial, ni repertorio conductual. Sin esas piezas, hablar de sufrimiento es proyectar.
Un tercer grupo, y este es el dato más interesante, viene de dentro del propio campo: pioneros de la investigación con organoides han expresado temor de que las afirmaciones infladas sobre biocomputación terminen provocando una reacción social que dañe a toda el área, incluida la investigación médica que no tiene nada que ver con computar. Es una preocupación de gremio, no de escéptico externo.
Y hay evidencia de que cómo se plantea la pregunta cambia la respuesta del público: un estudio de 2026 en Scientific Reports encontró que las preocupaciones éticas sobre organoides cerebrales encarnados están moldeadas por distinciones fundacionales y por la percepción de conciencia que tenga cada persona. No medimos un hecho sobre los organoides cuando preguntamos esto: medimos también las categorías con las que la gente ordena el mundo.
Qué mirar de aquí en adelante
Cuatro señales concretas, ordenadas de más a menos probable:
- Que aparezca regulación específica. Hoy el campo opera bajo guías que lo dejan fuera del escrutinio especializado. Cualquier movimiento —de una sociedad científica, de una agencia nacional— cambiaría el tablero.
- Que se estandarice el consentimiento. Formularios que contemplen explícitamente usos no biomédicos y mecanismos de revocación serían la respuesta mínima al problema que este dossier señala.
- Que el uso salte de la investigación al producto. Mientras estos sistemas se usen para estudiar fármacos, la discusión es acotada. El día que una empresa los use para una tarea comercial corriente, deja de serlo.
- Que alguien establezca un criterio de sensibilidad. No una respuesta, sino un criterio: qué habría que observar para cambiar de opinión. Sin eso, la discusión sobre conciencia puede durar indefinidamente sin avanzar — que es cómodo para quien prefiere no responder la otra pregunta.
Las posiciones en juego
Hay adaptación real, y llamarla por su nombre es más honesto que negarla
Brett J. Kagan y coautores (Cortical Labs) · Organización
El cultivo modifica su actividad en respuesta a la retroalimentación del entorno simulado y mejora su desempeño: eso es aprendizaje medible, no una metáfora. Dentro del marco teórico del principio de energía libre —que uno de los coautores formuló—, un sistema que minimiza la sorpresa de sus estados sensoriales exhibe una forma mínima de la propiedad que llamamos sentience. El equipo sometió el trabajo a revisión ética previa y lo dejó casi un año como preprint para recibir crítica antes de publicar.
Objeción
"Sentience" es una palabra cargada que en el uso corriente sugiere experiencia subjetiva, y el experimento no muestra nada de eso: muestra adaptación conductual en un entorno de laboratorio. Usarla en el título del paper garantiza titulares que el propio hallazgo no sostiene.
Contraobjeción
El término se define explícitamente dentro del marco teórico del trabajo y no pretende designar experiencia consciente; la alternativa —negar que haya aprendizaje alguno— describiría peor lo observado.
Fuente: In vitro neurons learn and exhibit sentience when embodied in a simulated game-world · Brett J. Kagan y cols. · 2022
El problema urgente no es la conciencia: es el consentimiento
Nature (artículo editorial de análisis, 2026) · Organización
La biocomputación corre sobre neuronas corticales humanas que provienen de donantes reales, y el campo ha desatendido la pregunta por su consentimiento. Los permisos originales se dieron para investigación biomédica, en un momento en que vender computadores biológicos no era una posibilidad concebible. Hace falta construir mecanismos de consentimiento retrospectivo —o de revisión ética cuando volver a preguntar ya no es posible—, sobre todo ante la perspectiva de que estos sistemas se usen pronto en tareas comerciales sin relación con la medicina.
Objeción
Exigir reconsentimiento para cada uso nuevo volvería inviable buena parte de la investigación con líneas celulares, que se apoya justamente en poder reutilizar material donado hace décadas.
Contraobjeción
Nadie pide reconsentir cada experimento: se pide un mecanismo para los usos que se apartan sustantivamente de aquello a lo que se consintió — y pasar de estudiar una enfermedad a ejecutar código comercial es, por cualquier estándar, un apartamiento sustantivo.
Fuente: Researchers are building computers that run on brain organoids — but have neglected a major ethical issue · Nature · 2026
Las afirmaciones infladas ponen en riesgo a todo el campo
Investigadores pioneros en organoides cerebrales · Coalición
El riesgo no viene sólo de los críticos externos: viene de la promesa exagerada. Treinta investigadores del área sostienen que describir a estas neuronas como "sintientes" carece de justificación científica, y advierten que las afirmaciones expansivas confunden al público y a quienes legislan. Si la biocomputación se vende como "cerebros en un frasco que piensan", la reacción social que provoque no distinguirá entre el producto comercial y la investigación médica con organoides —que sirve para estudiar epilepsia u otras enfermedades y no tiene nada que ver con computar—; el desenlace temido es una regulación tan amplia que termine prohibiéndolo todo. Hay además escepticismo técnico de fondo: lograr que circuitos neurales funcionen según especificaciones humanas está, para algunos neurocientíficos, muy lejos de lo concebible hoy.
Objeción
Moderar el lenguaje también puede servir para evitar el escrutinio: si nunca se dice en voz alta lo que el sistema podría llegar a ser, la discusión ética no empieza nunca.
Contraobjeción
La precisión no es silencio: describir exactamente qué hace el sistema y qué no es lo que permite tener la discusión ética sobre bases reales en vez de sobre titulares.
Fuente: Brain organoid pioneers fear inflated claims about biocomputing could backfire · STAT News · 2025
Qué es empírico y qué es conceptual
- Afirmación empírica
Un cultivo de neuronas mejoró su desempeño en un entorno tipo Pong
Publicado en Neuron (2022) con revisión por pares. Lo medible es la mejora de la tasa de aciertos con la práctica, en minutos y en un entorno simplificado.
- Afirmación empírica
El CL1 contiene ~800.000 neuronas humanas de donantes adultos y se vende a US$ 35.000
Especificaciones reportadas por IEEE Spectrum y la propia empresa. El sitio oficial no publica las cifras en su página de producto; el dato proviene de cobertura técnica especializada.
- Controversia abierta
Esas neuronas 'sienten' algo
El término aparece en el título del paper como interpretación dentro de un marco teórico específico, no como hallazgo. Hay quienes piden mantener la pregunta abierta y quienes la consideran cerrada por anatomía (sin nociceptores ni integración sensorial). Este medio la reporta como disputa, no la resuelve.
- Afirmación empírica
Los donantes no consintieron el uso de sus células en biocomputación
No es una especulación: los consentimientos se firmaron para investigación biomédica antes de que existiera esta aplicación. Lo discutible es qué hacer al respecto, no si ocurrió.
- Posición filosófica
Debería existir regulación específica para la biocomputación
Es una posición normativa, no un hecho. Lo verificable es el vacío: las guías internacionales vigentes dejan a los organoides cerebrales fuera de la supervisión ética especializada.
En la línea de tiempo
- Alan Turing define la máquina universal de computación
- El “Test de Turing” propone un criterio para la inteligencia de las máquinas
- El taller de Dartmouth bautiza la “inteligencia artificial”
- Weitz argumenta que 'arte' no se puede definir — y esa tesis sigue viva
- Gettier demuele en tres páginas la definición clásica de conocimiento
- Danto responde con el 'mundo del arte': ver arte exige teoría e historia
- DENDRAL inaugura los sistemas expertos en Stanford
- MYCIN lleva el razonamiento experto a la medicina
- Nagel pregunta qué se siente ser un murciélago — y fija el límite de lo conductual
- Searle publica la habitación china contra la 'IA fuerte'
- Dos equipos descubren, por separado, las orexinas — los neurotransmisores de la vigilia
- Fei-Fei Li publica ImageNet, el dataset que hizo posible el aprendizaje profundo en visión
- AlphaGo vence a Lee Sedol y resuelve el Go para la IA
- AlphaFold resuelve el plegamiento de proteínas, una revolución para la biología
- CLIP y DALL·E abren la IA multimodal texto-imagen
- Un cultivo de neuronas humanas aprende a jugar Pong
- Primer estudio sistemático: la gente acepta el arte de robots, pero no al robot como artista
- Se documenta el sesgo antropocéntrico: la etiqueta 'hecho por IA' baja la apreciación
- Los ojos delatan: sesgo implícito contra el arte de IA aunque no se pueda identificar
- AlphaFold 3 amplía la predicción estructural a todo el mundo molecular de la vida
- Anthropic lanza la familia Claude 3 y entra de lleno a la carrera multimodal
- OpenAI presenta o1 e instala el paradigma del razonamiento con más cómputo en inferencia
- Sale a la venta el primer computador biológico: 800.000 neuronas humanas por US$ 35.000
- Thaler v. Perlmutter: una máquina no puede ser autora, confirma la apelación
- Anthropic reporta un “espacio de trabajo global” emergente dentro de sus modelos
- El campo descubre el problema que había saltado: nadie preguntó a los donantes
- Google DeepMind disuelve el equipo dedicado a AlphaFold; su líder Nobel se va a Anthropic
- La conciencia de la IA llega a la portada: The Economist dedica su edición al debate
- El afecto artificial se mide en conducta: caso Solms y argumento GWT en el Journal of Consciousness Studies
- Marshall en The Economist: la humanidad no está lista para la explosión de inteligencia
- OpenAI presenta Astra al resolver diez problemas matemáticos abiertos con pruebas verificables
- La FDA aprueba el primer agonista de orexinas: tratar la causa de la narcolepsia, no el síntoma
- Suleyman y coautores advierten: la IA que PARECE consciente es un riesgo en sí misma
Conceptos clave
Actores
- Adeel Razi
- AI and Ethics (Springer)
- Alan Turing
- Analysis (revista)
- Andy Warhol (caso Brillo)
- Anthropic
- Arthur Danto
- Behavioral and Brain Sciences
- Ben Bariach
- Blaise Agüera y Arcas (Google)
- Brett J. Kagan
- Bruce G. Buchanan
- Cameron Domenico Kirk-Giannini
- Carl Djerassi
- CASP (evaluación comunitaria)
- Claude Shannon
- Corte de Apelaciones del Circuito de D.C.
- Cortical Labs
- Dartmouth College
- David Silver y equipo
- DeepMind
- Demis Hassabis
- Edmund L. Gettier
- Edward Feigenbaum
- Edward Shortliffe
- Elzė Sigutė Mikalonytė
- Equipo de interpretabilidad de Anthropic
- equipo PASCAL VOC
- Eric Allen Jensen
- FDA (EE. UU.)
- Fei-Fei Li
- Florian Buehler
- Google DeepMind
- Guanzhong Du
- Hideaki Kawabata
- i-Perception (revista)
- International Society for Stem Cell Research (ISSCR)
- Isomorphic Labs
- J. Lomax Boyd
- Javier Milei
- John Jumper
- John Jumper y equipo
- John McCarthy
- John Searle
- Joshua Lederberg
- Journal of Consciousness Studies
- Karl J. Friston
- Kobe Millet
- Lee Sedol
- London Mathematical Society
- Luis de Lecea
- Mark Solms
- Markus Kneer
- Marvin Minsky
- Michael Bhaskar
- Michail D. Kokkoris
- Mind (revista)
- Morris Weitz
- Mustafa Suleyman
- Nathaniel Rochester
- Nature
- Noam Brown
- OpenAI
- Philipp Schoenegger
- Planet Labs
- Princeton University
- Pushmeet Kohli
- Scripps Research Institute
- Simon Goldstein
- Stanford University
- Stephen Thaler
- Susan Schneider
- Takeda
- Takeshi Sakurai
- The Economist
- The Journal of Aesthetics and Art Criticism
- The Journal of Philosophy
- The Philosophical Review
- Thomas Bloom
- Thomas Nagel
- Timothy Gowers
- U.S. Copyright Office
- UT Southwestern Medical Center
- Will Marshall
- Yanagisawa Masashi
- Yizhen Zhou
Lentes del medio
Tesis editorial
Lo interesante de la biocomputación no es que las neuronas puedan sentir —eso está abierto y probablemente siga abierto un buen rato— sino que ya se están usando sin haber resuelto una pregunta mucho más simple: de quién son. La discusión sobre conciencia es fascinante y sirve, entre otras cosas, para postergar la discusión sobre propiedad y consentimiento, que es la que tiene respuesta y consecuencias hoy.
Preguntas abiertas
- ¿Puede alguien consentir hoy un uso de sus células que todavía no existe? El consentimiento informado supone saber a qué se consiente.
- Si un donante muere y su línea celular sigue viva y trabajando, ¿quién revoca en su nombre?
- ¿Cambia algo si las neuronas dejan de usarse en investigación biomédica y pasan a tareas comerciales sin relación con la salud, como reconocimiento de voz o de rostros?
- ¿Qué haría falta observar para que la pregunta por la sensibilidad de estos cultivos dejara de ser especulativa? ¿Y quién debería estar mirando?
- ¿Es el vacío regulatorio un descuido o una decisión — y a quién beneficia mientras dure?
Fuentes esenciales
- In vitro neurons learn and exhibit sentience when embodied in a simulated game-world
Brett J. Kagan y cols. (Cortical Labs) · 2022
- The CL1 as a platform technology to leverage biological neural system functions
Brett J. Kagan (Cortical Labs) · 2025
- Ethical concerns about embodied brain organoids shaped by foundational distinctions and perceptions of consciousness
J. Lomax Boyd, Eric Allen Jensen, Aaron Michael Jensen y Nethanel Lipshitz · 2026
- Researchers are building computers that run on brain organoids — but have neglected a major ethical issue
Nature · 2026
- Biological Computer: Human Brain Cells on a Chip
IEEE Spectrum · 2025
Conversa sobre este dossier
Chatbot · no es contenido editorialEstás conversando con un chatbot: un programa de inteligencia artificial. Sus respuestas no fueron revisadas por el equipo editorial y no representan necesariamente la posición de HumanOS Future, de Sinapsis SpA ni de sus creadores.
Cuando una respuesta se base en el archivo del medio, la ficha citada aparece con su enlace bajo el sello «Del archivo del medio». Lo demás es la respuesta del chatbot con su conocimiento general, declarada como tal en el texto.
Chatbot
Guardamos tu pregunta cifrada hasta 90 días para mejorar el archivo, y la puedes borrar. Cómo tratamos tus datos.