Ir al contenido principal
Volver al Glosario

Computación neuromórfica

Diseñar chips que imiten la organización del cerebro —procesar y almacenar en el mismo lugar, comunicarse por pulsos— en vez de separar procesador y memoria como hacen los computadores convencionales.

Última revisión:
Fuentes:
3 fuentes · 3 verificadas

Casi todos los computadores actuales siguen el mismo plano de 1945: una unidad que calcula y otra que guarda, con los datos yendo y viniendo entre ambas. Ese viaje constante es el cuello de botella y, sobre todo, el gasto: mover los datos consume más energía que operar con ellos. Un cerebro humano funciona con alrededor de veinte vatios; una red neuronal artificial que haga un número comparable de operaciones en paralelo necesita un centro de datos.

La computación neuromórfica —término que Carver Mead acuñó en 1990— propone copiar la organización, no la biología: unidades que calculan donde guardan, comunicación por pulsos discretos en vez de flujo continuo, y actividad concentrada sólo donde hace falta. Uno de los componentes que la hizo viable es el memristor, un dispositivo cuya resistencia cambia al aplicarle voltaje y conserva ese cambio al retirarlo: computa y recuerda en el mismo punto físico. Predicho teóricamente en los años setenta, fue construido en un laboratorio de HP en 2008.

Hay una rama todavía más literal: usar células nerviosas reales. Un equipo de la empresa australiana Cortical Labs cultivó neuronas humanas y de ratón sobre un chip que las estimula y lee su actividad, y publicó en Neuron (2022) que ese cultivo aprendía a jugar Pong. Más adelante están los organoides neurales, cúmulos tridimensionales de células cerebrales cultivadas en laboratorio; los mayores contienen hoy más neuronas que una abeja, aunque no organizadas del modo en que lo está un cerebro.

Para el debate sobre conciencia artificial, esta línea importa por una razón precisa: quienes sostienen que el silicio convencional nunca bastará no siempre están apelando a algo místico. Su argumento suele ser que no sabemos qué propiedad del cerebro es la que importa, y que por eso un sistema que comparte más propiedades con él —su organización, o directamente su material— merece más escrutinio que un chatbot corriendo sobre tarjetas gráficas. Nada de esto demuestra que un chip neuromórfico o un cultivo de neuronas vaya a ser consciente; señala dónde mirar si algún día lo fuera.

¿Por qué te importa?

Toca a la vez las dos preguntas grandes de la IA: cuánta energía va a consumir (el cerebro resuelve con veinte vatios lo que a un centro de datos le cuesta millones) y qué tipo de máquina merecería, alguna vez, que nos preguntemos si siente algo.

Ejemplos

  • El artículo fundacional de Carver Mead, 'Neuromorphic electronic systems' (Proceedings of the IEEE, 1990).
  • El memristor construido en los laboratorios de HP y publicado en Nature en 2008: cambia su resistencia con el voltaje y conserva el cambio, computando y recordando en el mismo lugar.
  • El cultivo de neuronas sobre chip de Cortical Labs que aprendió a jugar Pong, publicado en Neuron (2022).

Términos relacionados

Debate y controversia

Se discute si la eficiencia energética prometida se sostiene fuera del laboratorio y a escala industrial, y —en la rama biológica— cuál es el estatus ético de un cultivo de neuronas humanas que aprende: el propio título del trabajo de Cortical Labs usó la palabra 'sentience', una elección que parte de la comunidad neurocientífica considera injustificada para un cultivo celular.

Fuentes

  • Carver Mead · 1990

    Registro Crossref del DOI: título exacto, autor (C. Mead), Proceedings of the IEEE vol. 78, 1990 (consultado 2026-08-21).

  • Dmitri B. Strukov, Gregory S. Snider, Duncan R. Stewart y R. Stanley Williams · 2008

    Registro Crossref del DOI: título exacto, los cuatro autores, Nature vol. 453, 2008 (consultado 2026-08-21).

  • Brett J. Kagan y cols. (Cortical Labs) · 2022

    Registro Crossref del DOI: título exacto, primer autor (Brett J. Kagan), Neuron vol. 110, 2022 (consultado 2026-08-21). El término 'sentience' del título es de los autores; este glosario lo reporta como elección suya, no lo suscribe.